Ya no sólo es importante determinar la altura, sino los pasos y la velocidad que quieres aplicar en cada paso  para franjearlo. Además de la magia que se crea cuando empiezas a superar listones, es necesario ponerse objetivos pues es lo que hace que uno viva con gran intensidad y que yo sepa solo se vive una vez. Así que creemos esa magia.

Para retomar el post anterior, quisiera mencionar rápidamente las 12 dimensiones de las que CLC desarrolla en su metodología con el deportista : Filosofía, Instrucción, Juego Interior, Entrenamiento de Calidad, Condición Física, Relaciones, Recuperación, Juego Mental, Estudios/Negocios, Nutrición, Técnica y Habilidades, Equipamiento y Herramientas. Hoy me centraré en el juego mental y para ello os cuento la siguiente historia apasionante.

En un día lluvioso, íbamos corriendo mi mentor Ángel Sanz y yo por un parque. Aquel día la verdad estaba destrozada anímicamente, mentalmente o como dicen hecha un cromo. Él lo noto y me hizo parar, tenía frío y ni siquiera había cumplido el tiempo de rodaje que tenía (soy bastante estricta en seguir los entrenamientos a raja tabla). Primero me pregunto: “¿Qué quieres de verdad? ¿Y cuánto lo quieres? No me parece que lo quieras tanto como dices”. Le conteste: “sí que lo quiero pero como cuesta y hay tantos factores externos”. Y él me dijo: “céntrate en lo que dependa de ti, el resto no puedes hacer nada contra ello y si te esfuerzas todo llega ten fe”. Así que me tomo por el hombre y me dijo apuntando: “ves ese árbol que esta detrás de ti pues intenta llegar a él”. Lo miré y le dije: “no quiero hacerte daño”. Y me sonrió y me dijo: “a por él”. No lo conseguí, estaba tan empeñada en el árbol que siempre terminaba alcanzándome. Obviamente no me dio el camino libre para llegar a él. Y le dije: “no vale mides 2 metros y es imposible llegar ahí”. Y me contesto: “¡Eso es porque no estás enfocada en el objetivo correcto! Mira mas allá, detrás de este árbol (se veía parte de la ciudad de Madrid) y ve a por ello con pasión dejándote la vida en ello”. Así que miré más allá de ese árbol y corrí con ímpetu para llegar a aquel horizonte. Y por fin lo conseguí, rompí la barrera que era él y llegue a mi árbol.

En este momento es cuando comprendes que si quieres llegar a tus metas ya sean deportivas o profesionales  tienes que mirar aun más lejos poniéndote objetivos a corto pero mirando mucho más allá. Es un proceso donde a veces hace falta perder hoy para llegar a ese objetivo marcado más lejano.

Mi listón ya os puedo asegurar que va más allá de ese árbol y que para llegar a él hace falta mucho más que talento, hay que explotar tus habilidades día a día. Es un trabajo continuo y deportivamente diría que el 80% es mental y el 20%físico. Aunque claro ese 20% hay trabajarlo un 110%.

Recomiendo la película The spectacular now donde el chico rebelde pero con un gran corazón termina diciendo: “el hoy es importante de vivir pero también es importante el mañana y haré todo lo que cuente el día a día para llegar al mañana.”

La altura del listón depende finalmente de uno mismo. De la valentía, sacrificio y motivación que queramos ponerle. Solo hay que quererlo lo suficiente para superarlo. Os dejo el video de la película The Secret Life of Walter Mitty donde un simple trabajador comienza a vivir y deja de soñar  cuando se marca como objetivo encontrar el negativo de una foto.

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